MundoPerro

Niños y perros

La mayoría de los accidentes con niños ocurren en casa, con el perro de la familia y con un adulto cerca pero distraído. Casi todos son evitables.

La regla que no se negocia

Ninguna interacción entre un niño pequeño y un perro sin un adulto presente y atento. Un bebé no puede leer las señales del perro ni emitir las suyas, y el perro no tiene forma de pedir distancia salvo gruñendo.

Qué enseñar al niño

  • No molestar al perro mientras come, duerme o está en su cama.
  • No abrazar ni dar besos en la cara: para un perro, un abrazo es una inmovilización.
  • No montarse encima ni tirar de orejas y cola.
  • Acariciar en el pecho o el costado, nunca por encima de la cabeza.
  • Dejar que sea el perro quien se acerque.

Señales de que el perro pide espacio

Se relame, bosteza fuera de contexto, gira la cabeza, enseña el blanco del ojo, se aleja o se queda rígido. Todas son avisos previos al gruñido. Si aparecen, separa sin reñir a nadie.

Y para el perro

Un sitio propio donde nadie lo moleste, rutinas que no se rompan con la llegada del niño, y su ración de paseo y atención. Ver también perro y embarazo.