MundoPerro

Test de inteligencia canina

Puedes hacer en casa unas cuantas pruebas sencillas de resolución de problemas. Ahora bien, lo que miden es sobre todo motivación y aprendizaje previo, no una capacidad innata.

Cuatro pruebas caseras

  1. La toalla. Cubre la cabeza del perro con una toalla ligera y cronometra cuánto tarda en salir. Menos de 15 segundos es rápido.
  2. El premio bajo el vaso. Deja que te vea esconder comida bajo un vaso opaco y observa si va directo. Añade dificultad moviendo el vaso delante de él.
  3. El premio bajo el mueble. Coloca comida bajo un sofá, a su alcance solo con la pata. Comprueba si usa la pata o insiste con el hocico.
  4. La palabra nueva. Asocia una palabra inventada a una acción y mide cuántas repeticiones necesita para responder tres veces seguidas.

Por qué el resultado engaña

Un perro que ha sido entrenado sabe que colaborar tiene premio, así que participa. Un perro poco motivado por la comida, o uno mayor, o uno que en su vida ha tenido que resolver nada, puntúa bajo sin ser menos capaz. Y hay una distinción bien documentada en etología: la inteligencia instintiva —lo que la raza fue criada para hacer—, la adaptativa —resolver problemas nuevos— y la de trabajo y obediencia, que es la que miden los rankings de razas y la que más depende del adiestramiento.

Cómo entrenarla

Juegos de olfato, juguetes dispensadores, aprender nombres de objetos y enseñar trucos nuevos. La estimulación mental es, además, uno de los factores que retrasan el deterioro cognitivo en perros mayores.