¿Cuáles son las causas principales del envenenamiento en perros?

Por desgracia, son muchas las sustancias tóxicas que pueden causar el envenenamiento de un perro y que por desconocimiento o por un descuido pueden estar a su alcance. Sin contar el envenenamiento en perros intencionado, muchas de las intoxicaciones se producen de manera accidental. Es decir, cuando el perro, por su curiosidad innata, huele, lame o ingiere algo que contiene el veneno.

La intoxicación puede producirse por tres vías:

  • Vía tópica. El perro entra en contacto con alguna sustancia nociva que penetra en su organismo a través de su propia piel, tal vez al rozarse contra una determinada planta, al caerle de manera accidental un insecticida, algún producto de limpieza…
  • Vía respiratoria. Es esta caso, son determinados compuestos químicos en estado gaseoso los que el animal inhala aspirando, sin darse cuenta, el veneno. Las vías respiratorias son las más afectadas y las consecuencias pueden llegar a alcanzar máxima gravedad.
  • Vía oral. La mayoría de los envenenamientos ocurren de esta manera, cuando el perro ingiere una sustancia tóxica en mayor o menor cantidad.

¿Cuáles son los venenos más comunes en los perros?

Desde un producto de limpieza hasta un, en principio, beneficioso medicamento. En el caso de los perros, a los venenos propiamente dichos hay que añadir algunos alimentos y productos que no son malos en sí mimos, pero que resultan dañinos para ellos porque su organismo no está preparado para digerirlos y eliminarlos convenientemente.


Si tienes una mascota en casa, debes extremar las precauciones para que, en ningún caso, pueda ingerir determinadas sustancias. Especial cuidado merecen los herbicidas o plaguicidas (veneno para ratas) que puedas utilizar para cuidar tu jardín, los productos de limpieza e higiene (blanqueadores de la ropa, legía, suavizantes, pasta de dientes y colutorios…).

Productos altamente tóxicos para los perros son también los empleados en el mantenimiento del automóvil, como el líquido anticongelante, el de frenos o los aceites para el motor. Comprueba también que ninguna de tus plantas de interior es potencialmente tóxica para tu perro y confirma que ningún medicamento está a su alcance. Por último, recuerda que otra causa de envenenamiento está en algunos alimentos como el chocolate, una delicia para nosotros pero, en grandes cantidades, un veneno para ellos.

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