¿Qué hago si mi cachorro de perro se come sus heces?

A veces nos olvidamos de que un cachorro es igual que un niño pequeño. Todo es nuevo para ellos, y lo que a nosotros nos puede parecer repulsivo para ellos puede ser la cosa más atractiva del mundo. El mejor ejemplo son las heces. A ninguno de nosotros se nos ocurriría hacer nada con ellas más allá de tirar de la cadena, pero hay cachorros que se sienten atraídos por sus heces y hasta se las comen. ¿Qué hacemos en esa situación?


Bien, lo primero que debes saber es que es un comportamiento relativamente habitual en los perros más pequeños, que desaparecerá sobre los seis meses de vida. Cuando se repite en perros adultos sí que se trata de una enfermedad -coprofagia-, pero que un cachorro se coma sus heces puede tener diversas explicaciones: hambre, instinto animal, limpieza (en especial si tiene limitada el área donde vive, por ejemplo si está encadenado), ansiedad, nervios, imitación, puro aburrimiento o por miedo a que lo castigues.

Lo ideal sería que descubrieses por ti mismo la razón por la que el cachorro se come las heces y así solucionarlo. ¿Hay que aumentar la ración de pienso que le damos? ¿El animal lleva una vida sedentaria y no tiene nada mejor que hacer que comerse las heces? ¿Su entorno está más sucio de lo que debería? Si mejoras todos estos aspectos es posible que el perro deje de comerse las heces. Eso sí, si ves que lo hace de forma compulsiva deberías acudir al veterinario.

El truco de la piña

¿Sabías que la piña cambia el sabor de las heces de perro? Modifica la composición del excremento, así que si ves que modificando los hábitos del animal el cachorro sigue comiéndose las cacas prueba a mezclar trocitos de piña con la comida del animal. A partir del segundo o tercer día el sabor de las heces no le parecerá tan agradable, y dejará de comérsela. Eso sí, en cachorros muy pequeños este truco podría dañar el sistema digestivo, esperaremos a que lo tengan completamente formado.

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