¿Qué hacer cuando un perro no quiere pasear?

El paseo del perro es una de las actividades fundamentales para nuestras mascotas. Pasear a nuestro perro no sólo sirve para que haga sus necesidades en la calle sino también para que el perro queme energía y estrés tras pasar tiempo encerrado en casa, sobre todo si se trata de perros energéticos. Este es uno de los momentos más esperados de nuestro can, pero hay veces que el perro decide sentarse y no andar más. Para resolver este problema es fundamental analizar cuál puede ser la causa y seguir algunas pautas de adiestramiento canino que nos ayuden a que el perro quiera pasear.

Cómo hacer que el perro quiera caminar

El porqué de que los perros no quieran pasear puede depender de diversos factores. Estos puedes ser internos, como un carácter demasiado perezoso o algún tipo de miedo del perro, así como externos, relacionados con los productos para perros específicos para pasear.

  • Si el perro es demasiado perezoso: hemos acostumbrado a nuestra mascota desde cachorro a paseos muy cortos o a una frecuencia muy baja. Esta falta de actividad no sólo complica los paseos del perro sino que poner en riesgo su salud, pues puede padecer enfermedades relacionadas con el peso, como obesidad canina. Para evitar que el perro no quiera salir caminar y se siente es fundamental mantener unas rutinas de paseo que duren un mínimo de entre 15 y 30 minutos cada salida. Esto también dependerá del tamaño del perro, pues los perros grandes necesitan más tiempo para desahogarse que los perros pequeños, por lo que deberemos adaptar la duración a sus dimensiones.

  • Si el perro se cansa demasiado: es posible que no sepamos pasear al perro correctamente y por eso el perro se sienta cuando ya no puede más. Si  nuestras salida con el perro es larga debemos hacer descansos de unos 10 minutos para que el perro pueda recuperar el aliento. En cambio, si el paseo del perro es más corto, entonces reduciremos el descanso a unos 5 minutos.
  • El perro es miedoso y no soporta salir a la calle porque le tiene miedo a los ruidos, a las personas, a los coches...: quizá hemos sobreprotegido a nuestro perro y ha acabado teniéndole miedo a todo, o bien tiene un trauma anterior que desconocemos porque hemos apostado por la adopción del perro. En el primer caso podemos usar estímulos positivos como premios y juguetes que refuercen sus movimientos, así como palabras de ánimo y caricias. En el segunda caso, deberemos consultar a un veterinario la mejor forma de ayudar a nuestro perro con su trauma.

¿Qué hago si mi perro tiene miedo?


  • Al perro no le gusta la correa: conseguir que el perro se acostumbre a la correa es un paso fundamental a la hora de sacarlo a pasear. Si no conseguimos que el perro considere la correa como un elemento más del paseo corremos el riesgo de que tire de ella, intente quitársela o se pase todo el paseo jugando con ella.
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