Los perros juegan, corren, se revuelcan por el suelo, se meten en los rincones y entre la hierba… y si además tienen pelo, este recoge y almacena suciedad. Por eso, el aseo del perro es fundamental para que nuestra mascota no huela y se mantenga limpia y sana. Es importante incluir la limpieza de nuestra mascota entres los cuidados habituales del perro y la mejor manera de hacerlo es acostumbrarlo desde cachorro a los baños y los cuidados del pelo.

Higiene básica del perro

El objetivo de la higiene canina es cuidar la piel que se encuentra bajo el pelo, ya que es el órgano más grande del perro y su limpieza es importante para garantizar la salud de nuestra mascota. Esto nos puede ayudar a evitar enfermedades caninas como las alergias o la caspa. Pese a que la limpieza del perro puede varias según las razas y el tipo de pelaje que tengan, existen una serie de consejos sobre cómo cuidar la higiene del perro que debemos tener en cuenta:

  • Controla los ciclos de muda: el habitual que los perros cambien el pelo al menos una vez al año, aunque existen factores como el embarazo canino, que pueden provocar también la caída del pelo y su regeneración.
  • Aprende a bañar a tu perro correctamente.
  • Habitúa al perro al baño: establece una frecuencia para bañar al perro, según su raza y su pelaje.
  • Establece una rutina de cepillado
  • Presta atención a partes del cuerpo delicadas: hay que limpiar las orejas y los dientes.
  • Compra el material adecuado para la higiene de tu perro: existen múltiples productos para perros especializados en los distintos tipos de pelo.

El baño del perro

Baño para perro Igual de importante es saber qué necesitamos para bañar a un perro, como conocer las distintas formas de bañar a nuestra mascota. No es lo mismo bañar al perro en el jardín que en casa, ni tampoco limpiarlo en seco o mojado. Todo ello puede variar según la raza,  la edad del perro y el pelaje que tenga.

El cepillado del perro

Además de saber bañar correctamente a nuestra mascota, es importante saber cómo cepillar a un perro adecuadamente. Esto nos permitirá controlar mejor la muda, a la vez que también nos facilita examinar al can y comprobar su estado físico, tanto de su piel, como de sus orejas, sus uñas o sus dientes. La forma del cepillado canino variará dependiendo de las características físicas del perro, ya que no necesitan los mismo los perros de pelo largo que los perros de pelo corto. Del mismo modo que la forma de cortarle el pelo a un perro y a otro tampoco será igual.